THE ALX ZONE: mayo 2008



Miércoles, 14 de Mayo

14 mayo, 2008

Superado el Martes 13 con vida, hoy Miércoles 14 (…y mañana jueves 15, la lógica es la hostia puta…) me he pegado un madrugón de la hostia.
Como no duermo bien por la noche, y luego de día me voy quedando frito por todas partes, ya no se ni en que puta hora vivo. Pero hoy a las 6 y media ya estaba en danza.
De esta manera se hacen los días más largos, porque no tengo nada que hacer en todo el puto día, y yo lo alago madrugando… mal negocio.
De buena mañana me han hecho un análisis de sangre, y a partir de ahí nada relevante. Bueno si, las 3 magdalenas del desayuno. Hoy el chef iba fumado.
He comprado un cupón, he bajado a la entrada del hospital y he vuelto a subir 3 veces, me he cansado mucho con esas hazañas, y me he vuelto a estirar en la cama.
Voy de puto culo. Llevo un Stress que te cagas aquí en el hospital. O me lo empiezo a tomar con más calma, o me va a dar un yuyu. Que no se puede abarcar tanto, las cosas hay que hacerlas de una en una, y sin correr, que luego llegan los sustos.
A las 15, después de comer me han mandado para casa. Me tengo que pinchar yo, pero mejor en casa que en el hospi, ¿no?
Voy a dar el día de hoy por concluido, pero me surge una duda… No se si seguir con el diario o no… Es bastante divertido, me ocupa poco tiempo…
No lo sé, me pronunciaré en breve. Y en caso de no seguir, ¡Hasta siempre!

Martes, 13 de Mayo


Si el puto calendario no avisa en vano, si el día de hoy se titula martes y trece, por algo tiene que ser…
No he dormido una puta hora seguida ésta noche, y no me apetece entrar en detalles escabrosos y escatológicos, típicos de una planta mayormente geriátrica, como en la que yo me encuentro. Sea cual sea la asquerosa razón, no he dormido una mierda.
Además desde las 00:00 no podía comer ni beber nada, hasta que a las 10 me hiciesen un TAC en Calella, y así ha sido. Ni comer, ni beber, ni fumar, ni follar…¿respirar? por los pelos tampoco, porque en el TAC te obligan también a aguantar la respiración.
A las 7 de la mañana, me han puesto una banderilla y un termómetro y, como no tenia nada mas que hacer, me he metido en la ducha. A las 7:30 ya estaba limpito, cambiadito, con la habitación recogidita, es esperando a un camillero que me viniese a buscar para la prueba que me tenían que hacer en Calella a las 10.
Por suerte se han adelantado, y me han recogido cerca de las 8 del matí, me han montado en una ambulancia (o un ambulancia, no tengo ni puta idea del género de “ambulancia”)y para Calella, junto con un yonki en una camilla y su madre. Menuda es su madre, la Mari Toñi, o algo así. Un ser curioso los primeros 15 segundos, pesado los siguientes 30 segundos, y paliza el resto de la relación.
Una mezcla entre Hippie nómada feriante, y de ama de casa garrula, que todo lo sabe, sazonado con la habilidad de gracia de ser capaz de pronunciar 3.500 palabras seguidas sin tomar aire, y permitiéndote tan solo un “ya ves”, “aha”, ”claro”, etc. Cualquier palabra bisilábica que se pudiese intercalar entre sus 1000 vocablos.
Vamos, que algo no le hacía bien el contacto en la azotea, y le patinaba… y me ha tocado a mí.
Ya en Calella, y en ayunas, tríncate un litro de un líquido diabólico, que al primer sorbo ya producía arcadas…No veas para beberse un litro.
La naturaleza es sabia y re circula: Si entra un litro, sale casi lo mismo. Por las buenas o por las malas. Vamos que me estaba meando vivo a la hora de haberme bebido semejante porquería.
Y aguantando como un machote, me han metido en esa versión de un “Donut” gigante cibernético llamado TAC (Te Aguantas Cabrón). Me han enchufado un liquido superchungo intravenoso, después de firmarles una autorización (Superchungo que te te cagas, si hay que firmar un papel), y a pasar los X minutos mas largos de mi puta vida.
Calor, ansiedad, nervios, miedo, dolor de barriga, la próstata como una gaita…
Terminada la prueba me he arrastrado hasta un WC, en cuya puerta ignoro si había pintado un nene o una nena, he levantado la tapa, y he empezado a vaciar mi próstata, a la vez que caían pétalos de rosa, confeti de colores y sonaba de fondo Nabucco de Verdi, mientras unos angelitos revoloteaban por mi espalda, celebrando el gran momento que me envolvía.
Otra vez al ambulancia, pero esta vez con dos chicas de puta madre (la conductora yla ayudante), que le han quitado protagonismo al yonki y a la colgada.
Llegada a mi hotel, y mi Sonia de portera de discoteca en la entrada de mi alcoba. Besito, como ha ido-bien-vale, y he desayunado.
¡Dios que hambre!
Resultados de la prueba no concluyentes, pero suficientes. Ya mismo me voy de aquí.
Me queda algún análisis y poco más. Sintrom de por vida y control desde Mataró. ¡Carreño, cuánto tiempo!
A ver que tengo que hacer cuando salga, porque a un tío como yo le quitan el deporte de competición y le quitan la vida.
Por cierto, 4 días y 4.202 palabras para explicarlo, de momento… toda una gesta.
Y ni se me ha ocurrido sumar, y que conste que no se me ha ocurrido porque mira que tengo tiempo, los solitarios que llevo resueltos (y evidentemente tampoco he contado los que se me han resistido), pero creo que estoy adquiriendo una facilidad innata para todas las tareas que se ejecutan en solitario. Espero no haber perdido mi carisma para los menesteres que requieren colaboración.
Cena: espinacas viudas, patatas hervida, tortilla de jamón, postre y agua. Con un cuchillo, y un poco de sal, “El revoltillo de primavera con espinaca y patata silvestre a la segunda ebullición en nido de huevo batido al jamón”. Factor creatividad.
Después de cenar, Matrix Revolutions, y a dormir (o a intentar dormir).

Lunes, 12 de Mayo


No puedo dejar pasar ni un día más sin dejar constancia de lo siguiente: ESTOY INSOPORTABLE.
Y estoy insoportable porque hasta yo me doy cuenta, y muy insoportable. Y no merece la pena justificarlo, porque es evidente: Varios días aquí encerrado, la falta de nicotina, la mierda de comida, abstinencia sexual (sumándole la anterior a mi entrada en el hospital, claro)… pero pido disculpas: Lo siento, soy consciente de soy un tipo insoportable. Gracias a todos por vuestra paciencia (los que la hayáis tenido) y gracias a los que se les puede haber terminado (no os puedo culpar por perderla).
Ayer inauguramos la temporada 2008 de Sintrom. 2 pinchazos de heparina y la pastilla 4/4 de Sintrom… vamos a acabar sudando sangre… ¡MI NOMBRE ES ADO, DESCOAGU-LADO!
Una cosa muy curiosa que me lleva sucediendo varios días, y que me tiene sorprendido, es el tema de las visitas de los médicos. Vienen en pack. Estás tu en la cama postrado, y empieza a entrar una procesión de batas blancas, colocándose todos en hemiciclo alrededor de los pies de la cama.
Cinco o seis médicos, o un médico y el resto aprendices… no lo se. Lo que si se, es que todos aportan su granito de arena, su comentario o indicación. Mis días aquí son un constante capítulo de House.
El día de hoy ha sido bastante plano… Sin ninguna novedad relevante.
Posiblemente mañana me hacen el puto TAC ese (y eso si que me dará que hablar), también mañana espero me pronostiquen cuantos días quieren seguir contando con mi amable compañía en éste antro, y seguro que mañana estaré mas harto que hoy, pero menos que pasado mañana.
Mi Sonia se ha pasado casi todo el día aquí, haciéndome compañía. Se ha pirado alguna vez a fumar, con la excusa de traerme algo, y ha tenido que hacer una salida bala a casa, porque me han llamado de la central de Securitas Direct por un salto de la alarma en el distribuidor.
Falsa alarma, creemos.
Rose ha madrugado para traernos el desayuno. Es un sol. Es Rosana, con una ese y una ene. Es la excepción que confirma la regla.
Mis padres nos han devuelto a los niños, y han traído a mi abuela para que me vea. Ha empezado a cundir el pánico en el hospital con los dos terremotos carrera arriba, grito abajo, y mi Sonia ha tomado la sabia decisión de recogerlos para casa. Por el bien de la humanidad y del Hospital Comarcal de Blanes.
Visita de rigor de mis jefes, visita sorpresa de José y Ana, llamadas de tita Nuria, tito Fer, Chus (su marido inventó el chupa-chus), y de Miki.
Está jodido el tema… Miki casi sin curro, y lo jodido es que vamos todos detrás. Podemos intentar adelantarnos y preparar la salida del mundo del ladrillo, o tener esperanza, y esperar a que realmente no quede otra opción. Respeto las dos opciones, pero cada día discuto conmigo para decidirme por una.
Ahora estoy con los típicos propósitos de final de año, esos que te duran 3 días como máximo: Dejar de fumar, adelgazar, hacer deporte, comer sano…
A ver si cuando salga me duran mas de tres días, entre otras cosas porque si sigo con esta puta vida que llevo, estrenaré caja de pino en breve, y entre la pasta que no tengo, la que me deben, y la que me deberán muy pronto, no esta la economía familiar para pagar entierros.
Otro detalle que se me acaba de iluminar ahora mismo es en referencia a este diario: Lo estoy escribiendo para que lo lea alguien. No se quien. No se si alguien en concreto, si mis mas allegados, o si lo publicaré en Internet, pero está destinado a ser público.
Y no porque diga o deje de decir algo en especial, sino porque lo estoy escribiendo en castellano, y de bien es sabido que no es mi fuerte.
Algo en mi subconsciente ha decidido que éste diario debe optar al Premio Planeta, y ha pensado “En el país del Imperio, no son bienvenidos los polacos”, accionando el interruptor de la lengua de los putos fachas de mierda.
Pero no passa res, soc jo… Per que veieu que també puc escriure en castellà, ademés que tot sona més light…
En fin, dejando de filosofar, conclusiones:
1. El brikindance.
2. 11 € ahorrados en tabaco.
3. El Pepe sigue dando guerra.
4. El robocop.
5. Mi negocio de ropa no es desorbitado.
6. El de los chips intravenosos GPS, sí.
Voy a seguir con Matrix.
Hasta mañana.
P.D.: Solamente hay una cosa que posiblemente me quite el sueño hoy: MAÑANA ES MARTES Y 13, mal día para recibir noticias….

Domingo, 11 de Mayo

La soledad es una sensación un tanto peculiar. Es capaz de presentarse aún cuando estás rodeado de un montón de personas: Familiares, personal del hospital, enfermos, familiares del resto de enfermos y hacer que te cuestiones un montón de cosas.
Hoy es domingo, día del Señor. Día de fiesta del departamento de contabilidad de la Iglesia Católica, que hasta mañana no podrán cuantificar los beneficios obtenidos hoy con las misas, y demás actos de autofinanciación que les permiten obtener liquidez para poder seguir enfrentándose a acusaciones de pederastia o violación, y continuar saliendo por la tele de la mano de los putos fachas de mierda del PP.
Como todas las mañanas: A las 7, termómetro, pastillas ”para que te las tomes con el desayuno” y heparina. El puto despertador de la heparina suena por la mañana y por la noche.
A las siete de la mañana me pinchan y a las siete de la tarde me pinchan. No duele, jode. Es una pequeña inyección que se pincha en la barriga, y a los pocos segundos de inyectarla, empieza a quemar. Por esa razón las enfermeras pinchan y salen por patas.
La Heparina es un anticoagulante, o un descoagulante, no lo tengo muy claro. Lo que si que tengo claro es que si me siguen pinchando eso muy a menudo voy a acabar sudando y meando sangre.
Almuerzo de Domingo: Café con leche, Croissant y dos mermeleditas individuales de fresa. La hostia puta.
Ducha mañanera y Kill Bill Volumen 1.
A media mañana llega mi Sonia (Media, tres cuartos), visita de Rakel y Marc, llamada de mi abuela de León y de mi mami, y llamada por mi parte a Rosana.
Para comer: arroz amarillo, judías con patatas, algo similar a ternera y un kiwi. En definitiva, que mi Sonia ha ido al Viena y ha traído una ensaladita y un par de bocadillos. Hoy hemos comido de puta madre. Después de comer, Kill Bill Volumen 2 y siesta. Excitante vida la mía.
Dormir/peli/dormir/leer/dormir/aburrirme… Un bucle bastante aburrido.
Toda la tarde con mi Sonia que ha forzado que me llamen Miki y Ramses, visita de Ramses, llamadas de mi prima Cristina, mis abuelas, Miki, etc… toque de queda para todo el mundo y el aburrimiento de nuevo.
Por cierto, no he explicado la mierda que me han puesto para cenar, porque lo habitual a partir de hoy será que no me la coma. En el caso de llevarme una grata sorpresa, lo airearé, pero partiremos de la base de que mi silencio culinario equivale a que me siguen ofreciendo esas mierdas calientes.
Empezamos con la trilogía de Matrix.
8,75 € no gastados en tabaco.

Sábado, 10 de Mayo


Después de una noche tranquilita (sin cambio alguno), me he despertado bastante temprano, cómo casi todo el mundo en los hospitales, y he aprovechado para ver una película: HOSTAGE.
Un trepidante thriller en el que un desgastado Bruce Willis nos deleita con una autoproducción al mas puro estilo americano en la que el protagonista se ve inmerso… En fin, una puta peli de acción.
La he visto enterita, y no me ha llamado nadie. Y no me ha llamado nadie porque no tengo móvil. Y no tengo móvil porque se ha quedado sin batería, y cómo el cargador está en casa, no lo he podido cargar. Y no lo he podido cargar, porque le he pedido el cargador a mi Sonia, y cómo un cargador es un trasto negro que se enchufa, con una clavija en la punta, voy a tardar en cargarlo. Y voy a tardar en cargarlo, porque en mi casa hay montones de cacharros que se asemejan a la descripción de cargador de móvil, y de momento ya me han traído uno que no es. Así pues, haciendo cálculos con avanzadas fórmulas y algoritmos he llegado a ésta conclusión:
ME TRAERAN EL CARGADOR CORRECTO PARA MI MÓVIL EL 23 DE AGOSTO DE 2.009.
Por cierto, hoy el desayuno ha sido de puta madre (desayuno festivo): Café con leche, dos mini potes de mermelada y seis, repito, la friolera de seis, bizcochos de esos aplastados, archiconocidos mundialmente como melindros capaces de hacer bajar a los mismísimos y asexuados ángeles del cielo para saborear tan delicioso manjar.
Visita de mañanera pre-peluquería de Paco, Jessy y Chantal, además de mi incondicional Sonia, que se ha propuesto salir en todas las fotos. Es un sol.
A media mañana me he comido otra macedonia, que ha suplido el primer plato de la comida principal del día. Lo siento, pero con las jodidas espirales de pasta sosas, que el tomate lo han visto de paso por la cocina, no puedo. Se han quedado en el plato (o bandeja, o tupperware metálico, o lo que sea…).
Me voy a convertir en el hombre bola. Necesito quemar calorías. Quemar, quemar, quemar… por quemar algo. Mi suerte está echada: He cambiado la nicotina por calorías, que además hospitalizado no quemo. En los mejores cines, “BUENOS DÍAS, OBESIDAD” protagonizada por Àlex Rodríguez.
Clínicamente dudo cualquier novedad hasta el lunes. El doctor que me ha visitado ésta mañana me ha recetado ibuprofeno para el dolor de cabeza.
Cuanto estoy aprendiendo… Para sacarte la carrera de medicina, lo esencial es profundizar en unos pocos términos muy concretos, y que son los que utilizarás en el 99’9 % de tus diagnósticos: Ácido acetil salicílico, Paracetamol, Virus, Dolor muscular, Protector gástrico, Voltarén, Ibuprofeno, Amoxicilina, Antibióticos, Alergia y Baja Laboral.
Solito he dormido la siesta de la sobremesa (pedazo de sobremesa que te cagas, un sobremesón de 4 horas), y me estaba preparando la sesión de cine de barrio cuando ha llegado toda la plana mayor del Señor José, con su esposa inclusive.
¡Que jaleo arma la jodida vieja! No se cuántos lustros debe tener esa señora, pero está animada la mujer, y se la ve sanota… sorda como una tapia pero sanota.
He empezado a ver “EL CLUB DE LA LUCHA”, y he tenido que cortar dos veces el principio. La primera para hablar con mi abuela de Mataró, y la segunda por el presagio de lo que se iba a convertir en una de las peores tardes que pasaré en éste antro: Han llegado mi Sonia y Saray, con víveres y entretenimientos varios.
Hemos empezado a jugar al Remigio los tres cuando por la puerta ha aparecido la madre que las parió. Y mira que podría haber reventado al parirlas, o caerse de la cama i desorientarse (mas de lo que está), o sencillamente quedarse en su casa.
Pero no, ahí estaba. No es que sea mala persona, ni buena, ni que me caiga mal, ni bien… Solo quiero que sea paralela a mí. Ella su camino y yo el mío. Las líneas paralelas son aquellas que nunca se pueden cruzar, por mucho que se las alargue. Quiero ser su paralela.
Toda la puta tarde aguantando el puto tostón de suegra (que no me apetece detallar) y luego se ha ido todo el mundo.
Estoy repartiendo ésta pesadilla de hospital en 40% Solo, 40% con mi suegra, y el 20% el resto. Estadísticamente es para volarse los sesos.
Cena: Sopa de estrellitas, judías verdes con patatas, 4 croquetas y un yogur. Todo marca Sinsal.
Me he comido las croquetas y el yogur. El resto se lo he dejado a la jodida enfermera gorda estúpida, cuyo organismo agradecerá algo sin colesterol. A ver si se lo come ella a pelo, sin echarle aceite ni nada…
No sin antes mirar mi móvil para ver si me ha llamado alguien (Negativo, aunque no sorprendente para alguien como yo que se llena la boca de decir que no tiene amigos) me he propuesto terminar de ver “EL CLUB DE LA LUCHA”.
Justo cuando quedaban 10 minutos de las 2 horas y 20 que dura la peli… ¡CRACK! Se ha cortado. Ni para adelante, ni para atrás. A tomar por culo la peli.
Solo y con la tecnología en mi contra no me queda demasiada esperanza de ganarle la baza que le toca jugar al destino…
Mañana promete ser un día por lo menos, impar.
P.D.: Ahorro estimado cuantificable, ignorando la salud: 6,25 €

Viernes, 9 de Mayo

Hoy me he levantado destrozado… Entre el puto catéter que me han dejado clavado en el brazo (en la parte opuesta al codo, que seguro que tiene un nombre) clavándose cada vez que me movía, y el Pepe de los cojones, que no veas el puto ruido que hace. Un tío creativo capaz de armonizar pedos, ronquidos, eructos y sollozos creando unas composiciones que ni el mismísimo Beethoven en sus mejores días.
Mañana tengo previsto ponerles a él y a su familia la película “Mar Adentro”, a ver si se anima alguien, y le echa una mano al Pepe, que ya estoy cansado de tener que hacerlo todo yo…
De buena mañana, la obra maestra de desayuno que me han permitido degustar: Un panecillo, un vaso de leche y, cágate loritos, tres rodajas de fiambre de jamón de dos micras de espesor.
Y son dos micras, porque he llamado al laboratorio para que suban el micrótomo (que es ese aparatejo que sirve para medir cosas de menos de un milímetro) Y LO HEMOS CORROBORADO.
Jamón transparente…
Llamada de mi madre, llamada de mi jefe, y un chaval con una silla de ruedas me ha venido a buscar para ir a hacerme una Ecografía.
Combinación de dos substantivos totalmente prescindibles: CAMILLERO, dícese de la/las persona/personas cuyo trabajo en los hospitales es arrastrar pacientes en camilla o silla de ruedas de un sitio para otro. O sea, un motor de camilla que cobra un sueldo, cotiza seguridad social, te coge la baja, se puede afiliar a un sindicato, y que encima se queja… Vamos a ver, en pleno Siglo XXI (Equis-equis-palote) ¿nadie se ha dado cuenta de que resulta mas rentable ponerle motor a las camillas y sillas?
El segundo sustantivo poco útil en el día de hoy es: ECOGRAFÍA, y mira que ya se lo he dado casi todo hecho, pero no… la zorra esa, y su ayudante me han pringado con la pasta esa transparente, y me la ha estado refregando por la pierna y por la barriga…¿Para que?
¡Para Nada! “Debido a tu agenesia de cava, no resulta concluyente la ecografía. Te voy a pedir un TAC con contraste”.
Total, que cómo siempre, nadie me hace puto caso, y además me gustaría ver a la puta zorra esa de la radióloga metida en el puto tubo ese en el que me quieren meter el lunes, con el ruido ese golpeándote la cabeza, y inyectándote el puto contraste que además de acelerarte el pulso, creando una trágica ansiedad, te deja un sabor metálico en la boca, que parece que tengas la boca llena de chinchetas.
Cuando me han devuelto a mi cama, ya había llegado mi Sonia de nuevo, y me ha traído el Kit de supervivencia compuesto por PC, revistas, ropa, agua y neceser.
Aprovechando que todavía no me han obligado al temido REPOSO ABSOLUTO, he aprovechado para ducharme, cosa que se acabará en cuando se den cuenta ésta panda de uniformes blancos.
También he recibido la amble visita de mis jefes, con esa mezcla que tienen todos los jefes de “¿COMO ESTÁS?” y “¿CUÁNDO VUELVUES A TRABAJAR?”, y que es muy difícil concretar en que proporción se plantea cada una de las dudas.
Comida, la puta bomba de siempre (Patrocinado por SINSAL, S.L.).
Al medio día ha aparecido por aquí el anticrist…, mi suegra quiero decir.
Cariño, es tu madre, y la aguantas tú. Me he tumbado de medio lado y me he pegado una pedazo de siesta hasta el momento justo en el que he escuchado que pretendía irse.
Chao Dori…
Luego hemos montado una fiesta con el Pepe. Ha traído unas tías, hemos estado bebiendo Tequila y fumando Crack mientras nos llegaba el encargo de cocaína.
…O algo parecido: El señor José ha puesto las series que ve cada día: Yo soy Bea, una de la guerra civil, y la típica telenovela “quewenoquevinistes…”.
Vaya ganas, si seguro que no ve acabar ninguna de ellas, e irte al más allá intrigado por el final de una telenovela es una putada.
Me han quedado un par de horitas de tranquilidad, y luego… ¡LA TRACA FINAL!
Ha venido mi Papa, mi Mama, mi Sonia, mi Àlex, mi Pol, Saray y la colgada de mi suegra. Todos aquí juntitos en 4 m2.
Una vez se ha dispersado la manifestación, me han puesto la banderilla de Heparina de cada 12 horas, he cenado los típicos manjares de ésta casa, he un rato y me ha vuelto a invadir la ansiedad.
Menos mal que mi Sonia me ha traído una macedonia de frutas (con sus fresitas, su platanito, y su naranjita, todo cortadito en trocitos pequeñitos, y con un punto idealito de azuquitar), y unas madalenas, porque si no me hubiese comido todos los chicles que tengo.
…Y es que la falta de nicotina ya se está empezando a revelar en mi organismo. Un día y pico sin fumar significan 30 cigarros menos. 30 dosis de nicotina que mi organismo está esperando, y que empieza a reclamar…
Cuando mi Sonia me ha dejado solo, a las once de la noche o así, entre cabezazo y cabezazo, ha aparecido mi Mr. Hyde contable: 30 cigarrillos corresponden a 1,5 paquetes de tabaco.
2,50 € (Por tomar un precio medio) x 1,5 = 3,75 €
¡Bien! Estar en el hospital me aporta beneficios económicos, entre hoy y ayer hemos facturado 3,75 €.
Genial.

Jueves, 8 de Mayo


Cuando he llegado ésta tarde a Urgencias del Hospital de Blanes, el guión ya estaba escrito: La tonta del nabo de detrás de la vitrina y el pobre becario recién llegado al centro, al que le ha tocado hacer de filtro para valorar la gravedad de las urgencias.
Éstos dos pasos estaban saltados ya que, a la primera con la mierda de sueldo que percibe, se la suda todo, mientras le dejen comer chicle en el trabajo, y al segundo se le asusta con facilidad haciéndole una entrada tipo “¿Tengo ya la pierna bastante hinchada, o tiro para mi casa y vuelvo con una trombosis cerebral?”.
El paso 3 ya es algo delicado… Anteayer me mandaron para casa con un informe que decía “Posible Lumbalgia”, y mira que puse énfasis en relatarles mi caso, con todos los detallitos para que se diesen cuenta de que la estaban cagando, pero no… LUMBAGO y para casa.
Hoy el paso 3 ha sido diferente: Me ha atendido la versión de Doctor sur-centroamericano (Hablan un castellano un tanto musical que me cuesta ubicar), híper-mega-súper-agradable y atento, de los que se preocupan por su trabajo o son capaces de conseguir que lo parezca, y con el que por un momento creí tenerlo todo perdido: ERA IMPOSIBLE ENFADARSE CON ÉL.
Tras indicarme que no se apreciaban signos de trombosis evidentes, decidí sembrar la duda: He entonado uno de mis discursos que incluyen “Factor V. Leiden”, “Agenesia de Cava”, “Tráfico colateral”, y “trombosis cavo-ilíaca” unido a una copia del estudio que las eminencias de la cirugía cardiovascular Marinel.lo y Carreño habían publicado sobre mi caso.
Análisis de sangre, dos factores un poco descompensados y… ¡¡TACHAN!!
“Te vas a tener que quedar ésta noche aquí, porque han salido unos valores un pelín alterados, y prefiero contrastarlos con una Eco”.
Pobres infelices… ¡Con una puta Ecografía no vais a encontrar una mierda!
Acto seguido apareció una enfermera ofreciéndome un suculento banquete, servido en una fantástica bandeja, posiblemente concebido por los mas grandes chefs del país, y cuyos aromas invadieron aquel triste box en el que reposaba, evocando una bacanal romana, en las que se le ofrecían al César los mas apetitosos manjares, y en el que yo era el protagonista. Todas aquellas exquisiteces eran para mí. Solo para mí. Sin una puta gota de sal, pero para mí.
Radiografía frontal del tórax (¿…?) y para mi nueva habitación a descansar.
Planta 3, Habitación 309, la cama de junto a la puerta ya que la cama de la ventana está ocupada por lo que parece que va a ser mi compañero de habitación éstos días, el señor José.
Un buen tipo, un chaval majote, con sus 87 años y el ruido que hace por las noches, intercalando quejidos, ronquidos, suspiros y eruptos.
Ubicándome en la planta tercera, conseguimos regular la media de edad de la misma, que ahora se ha situado en 103 años.
Mi Sonia, pobrecita, se ha quedado a mi lado todo el rato. Salía del hospital a las 4 de la mañana…
Mañana mas…