THE ALX ZONE: Jueves, 8 de Mayo



Jueves, 8 de Mayo


Cuando he llegado ésta tarde a Urgencias del Hospital de Blanes, el guión ya estaba escrito: La tonta del nabo de detrás de la vitrina y el pobre becario recién llegado al centro, al que le ha tocado hacer de filtro para valorar la gravedad de las urgencias.
Éstos dos pasos estaban saltados ya que, a la primera con la mierda de sueldo que percibe, se la suda todo, mientras le dejen comer chicle en el trabajo, y al segundo se le asusta con facilidad haciéndole una entrada tipo “¿Tengo ya la pierna bastante hinchada, o tiro para mi casa y vuelvo con una trombosis cerebral?”.
El paso 3 ya es algo delicado… Anteayer me mandaron para casa con un informe que decía “Posible Lumbalgia”, y mira que puse énfasis en relatarles mi caso, con todos los detallitos para que se diesen cuenta de que la estaban cagando, pero no… LUMBAGO y para casa.
Hoy el paso 3 ha sido diferente: Me ha atendido la versión de Doctor sur-centroamericano (Hablan un castellano un tanto musical que me cuesta ubicar), híper-mega-súper-agradable y atento, de los que se preocupan por su trabajo o son capaces de conseguir que lo parezca, y con el que por un momento creí tenerlo todo perdido: ERA IMPOSIBLE ENFADARSE CON ÉL.
Tras indicarme que no se apreciaban signos de trombosis evidentes, decidí sembrar la duda: He entonado uno de mis discursos que incluyen “Factor V. Leiden”, “Agenesia de Cava”, “Tráfico colateral”, y “trombosis cavo-ilíaca” unido a una copia del estudio que las eminencias de la cirugía cardiovascular Marinel.lo y Carreño habían publicado sobre mi caso.
Análisis de sangre, dos factores un poco descompensados y… ¡¡TACHAN!!
“Te vas a tener que quedar ésta noche aquí, porque han salido unos valores un pelín alterados, y prefiero contrastarlos con una Eco”.
Pobres infelices… ¡Con una puta Ecografía no vais a encontrar una mierda!
Acto seguido apareció una enfermera ofreciéndome un suculento banquete, servido en una fantástica bandeja, posiblemente concebido por los mas grandes chefs del país, y cuyos aromas invadieron aquel triste box en el que reposaba, evocando una bacanal romana, en las que se le ofrecían al César los mas apetitosos manjares, y en el que yo era el protagonista. Todas aquellas exquisiteces eran para mí. Solo para mí. Sin una puta gota de sal, pero para mí.
Radiografía frontal del tórax (¿…?) y para mi nueva habitación a descansar.
Planta 3, Habitación 309, la cama de junto a la puerta ya que la cama de la ventana está ocupada por lo que parece que va a ser mi compañero de habitación éstos días, el señor José.
Un buen tipo, un chaval majote, con sus 87 años y el ruido que hace por las noches, intercalando quejidos, ronquidos, suspiros y eruptos.
Ubicándome en la planta tercera, conseguimos regular la media de edad de la misma, que ahora se ha situado en 103 años.
Mi Sonia, pobrecita, se ha quedado a mi lado todo el rato. Salía del hospital a las 4 de la mañana…
Mañana mas…
« Home | Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »

» Publicar un comentario